Los Concejales del PJ, Riva y Perezlindo responden al mensaje del Intendente Placenzotti

Estábamos a la espera de un mensaje que permita conocer  las prioridades de la gestión para el año entrante, anhelando tenga reflejo en lo que pide de la comunidad. Lamentablemente  una oportunidad única en el año, no aprovechada.

Por respeto a la ciudadanía no interrumpimos la exposición, para no caer en la tentación de quien volvió a demostrar que entiende la política como la eliminación de quien está enfrente.

Pero lo sucedido, nos permitió reflexionar acerca de lo ausente entre las prioridades del Intendente. Ni una sola vez fue mencionada la palabra “futuro”, y con ella parecen quedar postergadas muchas problemáticas que nos exponen los sancarlinos cada día con más preocupación: el tratamiento de residuos (y la quema de basura), los reiterados (y crecientes) inconvenientes hídricos, la convocatoria a la Junta de Protección Civil, los agroquímicos y proliferación de enfermedades, la calidad del agua potable. La sostenida inseguridad, la falta de un plan que contenga a la industria, el comercio y a los trabajadores que diariamente son expulsados del mercado laboral (que en San Carlos, también pasa). Políticas sobre protección y promoción de los derechos de la niñez, adolescencia y familia. La contención ante las adicciones. El tránsito, la peligrosa calle Sarmiento o la postergada calle Mitre. Los servicios públicos sin la eficiencia de otrora (ratificada en los pastos cada vez más altos), ni acerca de la acefalía de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos. Nada parece ser prioritario.

En cambio, en la oleada de “recuperar” su anterior gestión, parecía indispensable generar un clima de tensión con el Concejo Municipal, denostando la figura de los Concejales que los cuatro Concejales que pensamos diferente.

Solo en 2016, como bloque hemos ingresado 135 proyectos, aunque sabemos que sigue faltando mucho más. De todos ellos (muchos aprobados e incumplidos), seguramente molestaron nuestros pedidos de informe (sobre derechos de trabajadores municipales otra vez perseguidos, el Equipo Municipal de Atención a la Violencia Familiar, Juicios y Asesoría Legal del Municipal, el frustrado Centro Integrador Comunitario y los renunciados Funcionarios Municipales), aunque aguardábamos su contestación por escrito, y no con agresiones a los Concejales por pedirlos, entre papeles que solo muestra para las cámaras pero nunca se dejan copias, ni nos permite preguntas, como ocurriera en el fallido único intento de contestación de pedidos de informe del año 2016.

Seguramente durante el año se incrementarán los temas controvertidos, cruzaremos posiciones y ópticas contrapuestas. Pero, nos inquieta pensar sobre las oportunidades que se pierden en el mientras tanto por la (vieja) política. Del espejo retrovisor, del revanchismo. De la estafa electoral a muchos sancarlinos de quién les había prometido cambiar para ganar una elección, pero volvió. Nos preocupa la gente.

Por suerte los regímenes militares y su forma de gobernar se terminaron en la Argentina. No es impartiendo miedo a las Instituciones que son la estructura del lazo social sancarlino, vigilando las expresiones ciudadanas libres en sus propias redes sociales, o retándonos a los Concejales por no rendirle pleitesía que se avanza hacia adelante. Solo podremos progresar respetando nuestras diferencias, como se ha logrado dentro del actual Concejo, entendiendo que las soluciones para los problemas complejos llegan por el enriquecimiento de las distintas miradas y saberes, porque mal que le pese a Placenzotti somos una ciudad, y no una estancia donde los sancarlinos somos su ganado y nos puede arrear a los gritos.

 

 

 

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